La línea Roca de trenes en el área metropolitana de Buenos Aires experimentó demoras y cancelaciones significativas desde la mañana, afectando a miles de pasajeros.
La causa principal fue una colisión entre formaciones ocurrida entre las estaciones Lanús y Gerli, que interrumpió el servicio desde las 7 de la mañana. Esto generó largas esperas y la reprogramación de viajes.
Los pasajeros afectados expresaron su frustración al perder turnos médicos y enfrentar dificultades para llegar a sus trabajos. La situación se prolongó durante toda la mañana, generando un clima de incertidumbre y malestar entre los usuarios del servicio de trenes.