La concesionaria Autos Pilar Premium cerró sus puertas tras recibir denuncias de estafa por parte de clientes que pagaron por vehículos nuevos y no los recibieron.
Los damnificados reclaman la devolución del dinero, pero el dueño del local, que ya cuenta con una causa anterior por un delito menor, los derivó a la fiscalía para que inicien acciones legales.
Se presume que los clientes entregaron parte de pago y dinero adicional sin recibir la unidad prometida.