El servicio de trenes de la zona sur se vio afectado por demoras significativas durante todo el día, generando caos y malestar entre los pasajeros. Las demoras comenzaron temprano en la mañana, con trenes que permanecían detenidos en andén por largos períodos o directamente no salían.
Según los informes, las demoras se debían a obras de renovación de vías en algunos tramos, lo que complicó el normal funcionamiento del servicio. Los pasajeros expresaron su frustración por la falta de información y la incertidumbre sobre cuándo podrían llegar a sus destinos.
En la estación Constitución, la situación era caótica, con carteles que cambiaban de estado constantemente y gente agolpada esperando alguna actualización. A pesar de que en algunos momentos los carteles pasaban a verde, indicando la posible salida de los trenes, la mayoría de las formaciones continuaban demoradas, generando un ciclo de esperanza y decepción.
El cronista en el lugar detalló la situación de varios ramales, como el de Seiza, Temperley, Alejandro Korn y La Plata, todos afectados por retrasos. La falta de alternativas de transporte y la necesidad de llegar a horarios laborales o universitarios agudizaron el malestar de los usuarios, quienes manifestaron su descontento ante las cámaras.