El arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, emitió un duro mensaje sobre el "desmembramiento social" y los "intereses" que juegan ajenos a las necesidades generales, frase que generó repercusión en el gobierno.
El gobierno reaccionó criticando a García Cuerva, a quien acusaron de "terrorismo en las redes" y de tener un "militante con sotana". Se recordó su cercanía con figuras como Massa y Malena Galváni, y se mencionó su postura anticlerical, similar a la de Julio Argentino Roca.