El presidente Donald Trump solicitó a países musulmanes unirse a los Tratados de Abraham una vez finalizada la guerra con Irán. Estos acuerdos, impulsados en 2020, buscan normalizar relaciones diplomáticas.
Los primeros países en sumarse fueron Emiratos Árabes Unidos y Bahréin, seguidos por Marruecos y Sudán. El nombre del pacto rinde homenaje a Abraham, figura común del judaísmo, cristianismo e islam, como símbolo de paz en Medio Oriente.