Al menos 28 personas, 13 de ellas de una misma familia, murieron tras un derrumbe en una mina de oro ilegal en Angola. Las autoridades recuperaron los cuerpos de las víctimas, de entre 18 y 45 años.
La tragedia ocurrió el fin de semana en una zona rica en minerales, donde miles de personas excavan sin control en busca de oro y diamantes, atrayendo a numerosos mineros ilegales.