La creciente tensión entre China y Estados Unidos se manifiesta en diversas áreas, incluyendo la militar y la tecnológica.
China ha reforzado su presencia militar en el Pacífico, desplegando portaaviones y buques para ejercicios, lo que genera preocupación en Taiwán y en Estados Unidos.
La teoría de la trampa de Tucídides se evoca para explicar el riesgo de conflicto ante el ascenso de China como potencia hegemónica frente a Estados Unidos.
Además, el espionaje y las sanciones a empresas chinas por su apoyo a Irán evidencian la desconfianza mutua y la rivalidad geopolítica entre ambas naciones.