El Presidente participó del Tedeum y de la ceremonia en la Casa Rosada, donde se observó una cuidada puesta en escena de las relaciones de poder.
La caminata hacia el Cabildo y la posterior aparición en el balcón presidencial junto a figuras clave como Karina Milei y Martín Menem buscaron proyectar una imagen de unidad y fortaleza del gobierno.
Se destacó la cercanía entre Martín Menem y Karina Milei, así como la presencia de Manuel Adorni y otros funcionarios, mientras que Villarruel no fue invitada.