Se prepara la ceremonia del Tedeum por el 25 de Mayo en la Catedral Metropolitana, con la ausencia de la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien no fue invitada.
El presidente Javier Milei y su gabinete caminarán desde la Casa de Gobierno hasta la Catedral, en un operativo de seguridad que incluye a la Policía de Seguridad Aeroportuaria, Gendarmería y el regimiento de Granaderos.
Se anticipa con atención el discurso del arzobispo de Buenos Aires, García Cuerva, cuyas palabras en la última homilía ("difícil es hablar y respetar la diversidad en tiempos de intolerancia") podrían marcar el tono del mensaje.