El tasador ofrece 10 millones de pesos por el reloj Rolex y el brillante de la madre de Pablo, pero este último busca 10.700.000 pesos para cubrir los gastos de su boda y el viaje posterior.
Tras considerar la falta de caja y papeles completos del reloj, el tasador mejora su oferta a 10.300.000 pesos. Pablo intenta incluir otro reloj de su propiedad, pero no es aceptado por no tener reventa comercial.
Finalmente, Pablo acepta la oferta de 10.300.000 pesos y solicita que el pago sea en dólares. Florencia, la empleada, se encarga de los trámites y de coordinar seguridad para acompañarlo a su auto.