En el Reino Unido se registra el día más caluroso de mayo, con 35 grados. Este fenómeno climático extremo contrasta con la arquitectura de las "Terrace Houses", construidas durante la revolución industrial para protegerse de las inclemencias del tiempo.
Estas casas, un símbolo de la arquitectura británica, ofrecían refugio del frío invernal y del calor extremo. Su diseño, pegadas una al lado de la otra, respondía a la necesidad de vivienda en las ciudades industriales del siglo XIX.