Se evocan recuerdos de los actos escolares del 25 de Mayo, contrastando con la actualidad. Se mencionan las peñas folclóricas, los disfraces de papel crepé para formar la bandera y la vestimenta típica de la época.
También se rememora el frío de las mañanas de invierno, la escarcha sobre el pasto y la sensación de caminar sobre vidrio congelado, experiencias que las nuevas generaciones quizás no conozcan.