Se recorre el casco de una estancia antigua en San Antonio de Areco, destacando su arquitectura del siglo XVIII con mirador y foso para defenderse de los malones indígenas.
Se mencionan leyendas gauchas, como la del "indio enterrado cabeza abajo", y se habla del misticismo que rodea a estas historias. Se hace referencia al Museo Gauchesco Ricardo Guiralde y a la importancia de la tradición en la región.