En Brockworth, Inglaterra, se llevó a cabo una nueva edición de la tradicional y peculiar carrera del queso. Decenas de competidores se arrojaron por una colina empinada y resbaladiza para perseguir un queso de aproximadamente 4 kilos.
Este evento, que atrae a miles de espectadores, tiene registros históricos de al menos 200 años y se vincula con rituales paganos para celebrar la llegada de la primavera. A pesar del riesgo de lesiones graves, el festival mantiene su vigencia como un fenómeno folclórico popular extremo.