Campesinos en Bolivia exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz, manteniendo aislado al país y extendiendo bloqueos a otras regiones. Los manifestantes, incluyendo organizaciones afines a Evo Morales, marcharon hacia La Paz, enfrentándose a la policía con gases lacrimógenos.
El dirigente minero Nelson Álvarez cuestionó un proyecto de ley que permitiría al gobierno declarar estado de excepción, interpretando que busca "meter bala" y que el pueblo no lo aceptará. El presidente Paz, desde Sucre, anunció la reducción de su salario y el de sus ministros a la mitad y prometió hacer cumplir la constitución.