Se discuten los riesgos y controles relacionados con las prótesis mamarias, a raíz del caso de Mónica Farro.
Se aclara que la rotura de una prótesis no es una urgencia médica y que la ecografía es el método más eficaz para detectarla, a diferencia de la mamografía.
Se desmitifica la idea de que las prótesis deban cambiarse cada 10 años, indicando que pueden durar toda la vida si no presentan complicaciones.