El cambio climático y las sequías extremas amenazan los cultivos de olivos en el Mediterráneo, impulsando la búsqueda de nuevas zonas de cultivo como Austria.
Científicos como Marcos investigan la viabilidad de cultivar olivos en Austria, mientras olivicultores como Matías Velesitz y Milenko Zagorac enfrentan dificultades en el Mediterráneo debido a la escasez de agua y las altas temperaturas.
Tatiana Kiepo explora variedades antiguas de olivos para adaptarlos a condiciones climáticas extremas, buscando soluciones genéticas para la supervivencia del cultivo. La demanda mundial de aceite de oliva aumenta, pero los productores mediterráneos enfrentan desafíos sin precedentes.