Durante el acto oficial por el 25 de Mayo frente al Cabildo, Patricia Bullrich se ubicó de manera llamativa y distante del resto de los funcionarios del gobierno, generando especulaciones sobre su estrategia política.
Bullrich caminó sola y se mantuvo separada del gabinete, a pesar de que el gobierno no la ubicó en esa posición, lo que sugiere un "juego propio" y una toma de distancia calculada dentro del oficialismo.
La ministra, conocida por su habilidad con los símbolos y tiempos políticos, captó la atención de las cámaras, evidenciando su capacidad para generar impacto mediático incluso en un evento oficial.