En un solemne Tedeum celebrado en la Catedral de Buenos Aires, se elevó una oración por la patria en conmemoración del 216 aniversario de la Revolución de Mayo.
El arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, junto a representantes de diversos cultos, invocó por la paz, la justicia y la unidad entre los argentinos, recordando la oración atribuida a San Francisco de Asís.
Tras la ceremonia religiosa, las autoridades nacionales, encabezadas por el presidente Javier Milei, se dirigieron al Cabildo de Buenos Aires para entonar el himno nacional, sellando un gesto de unidad interreligiosa y patriotismo.