El elevado precio de las entradas para el Mundial ha generado polémica, convirtiéndolo en un evento no apto para todos los bolsillos. Se reportan precios exorbitantes, como entradas para la final en palco VIP que alcanzan los 6.730 dólares, y para partidos como Colombia-Portugal por más de 2.400 euros.
La demanda de entradas ha sido lenta debido a los costos. La FIFA ha vendido 44 millones de tickets en total en la historia de los Mundiales, y se han recibido un millón y medio de solicitudes solo en preventa fuera de los países organizadores.