La salida de Lionel Messi del partido entre Inter Miami y Philadelphia Union generó un enorme susto. El astro argentino pidió el cambio faltando menos de 20 minutos y se dirigió directamente al vestuario, encendiendo las alarmas a nivel mundial a pocas semanas del Mundial.
Aunque el entrenador Ángel Guillermo Hoyos calificó la situación como una "sobrecarga" y un acto de "precaución", la imagen de Messi saliendo cabizbajo y sin sentarse en el banco de suplentes causó gran preocupación. El equipo finalmente ganó 6 a 4, pero la noticia principal fue el estado físico del capitán.