El periodista Rodrigo Lucic realiza un diagnóstico crítico del gobierno actual, calificando al antiperonismo como lo peor que le ha pasado a la Argentina. Sostiene que este movimiento ha sido responsable de actos de violencia y de la instauración de dictaduras.
Lucic critica duramente al presidente Javier Milei, a quien considera marginal y fagocitado por su propio odio. Afirma que el antiperonismo ha normalizado la violencia verbal y la agresión, permitiendo que personas como el actual presidente lleguen al poder.
El analista expresa preocupación por la normalización del odio en la sociedad argentina, que se canaliza a través de la inseguridad, el enojo y la frustración. Advierte que esta dinámica ha llevado a un nivel de degradación en el discurso público y en el trato hacia los ciudadanos.