Se rememora un partido de básquetbol donde la selección argentina tuvo solo ocho décimas de segundo para dar vuelta el resultado contra Serbia. Se menciona la idea de retirar la camiseta número 10 por considerarla irremplazable.
Se comparan diversas situaciones de dificultad, como soportar el peso de dos colectivos en un techo o apuntar una Ferrari. Se hace referencia al Tata Brown en la final del Mundial 86, quien jugó con un dedo luxado. Se resalta el espíritu de lucha argentino, afirmando que "si la razón hace dudar, el corazón siempre va para adelante".