La cercanía y constante presencia de Karina Milei junto a su hermano, el presidente Javier Milei, se destacó durante los actos oficiales del 25 de Mayo, siendo señalada como "la imagen del poder".
Durante la caminata de la Casa Rosada a la Catedral y posteriormente hacia el Cabildo, ambos hermanos se mantuvieron a una distancia mínima, enfatizando su unidad y rol central.
Esta dinámica refuerza la percepción de que el eje del poder dentro del gobierno reside en la dupla presidencial, marcando una diferencia con la cercanía del gabinete y otros funcionarios.