Los participantes de "Espiando la casa" juegan al sapo, un juego tradicional argentino, en el marco de la celebración del 25 de Mayo.
Se dividen en dos equipos: los criollos y los realistas. El objetivo es acertar las fichas en el sapo para sumar puntos. Se describe el juego como un símbolo de unión y desafío, similar a las posibilidades que buscó la Revolución de Mayo.
El equipo de los realistas lleva la delantera con 20 puntos.