Invocación, propiedad del Aras Pozo de Luna (con capitales mexicanos, chilenos y argentinos), se adjudicó la undécima carrera. Se destaca la fuerte atropellada de la yegua ganadora.
Se resalta la jerarquía de la Argentina en el turf, no solo por los caballos nacidos localmente sino también por la inversión extranjera. Se valora que capitales extranjeros elijan criar en Argentina, contribuyendo a la industria y generando trabajo.