Se investiga la posible existencia de "tours hospitalarios" organizados desde Bolivia hacia Argentina, aprovechando que en provincias como Tucumán los partos serían gratuitos. Se menciona que Bolivia tiene uno de los índices más altos de embarazo adolescente y una crisis social que expulsa a sus ciudadanos.
Se especula sobre la participación de "mafias" que cobrarían a las mujeres embarazadas por estos viajes. Se critica la política migratoria argentina y se considera inviable que el país continúe absorbiendo las crisis de sus vecinos, especialmente ante la caída demográfica argentina.