La interna dentro del gobierno de Javier Milei genera preocupación sobre su impacto en el potencial electoral a futuro, afectando la capacidad del oficialismo para coordinarse y mostrar resultados.
Se analiza la disminución de la militancia digital y la participación en redes sociales vinculadas a Milei, lo que podría indicar un menor entusiasmo en la base de apoyo.
El rol de Santiago Caputo como gestor del mundo digital orgánico del presidente es destacado, y se plantea la hipótesis de que su influencia podría ser clave para desactivar posibles descontentos.