Se profundiza en la industria de los remates de caballos de carrera y polo a través de Antonio Bullrich Sociedad Anónima. Se destaca el arduo trabajo que implica esta actividad, con profesionales como entrenadores, jockeys y criadores, y se la describe como una gran familia que trabaja los 365 días del año.
Se resalta que detrás de cada caballo hay un equipo enorme que trabaja durante años, ya que los caballos comienzan a correr a los dos años, y se enfatiza que es una cadena productiva que genera muchas fuentes de trabajo.