Manuel González implementó hace cinco años un humedal depurador para tratar aguas residuales de forma natural, sin químicos ni maquinaria. Este sistema, que funciona como un biofiltro con plantas, utiliza la simbiosis entre las plantas y microorganismos para purificar el agua.
El proceso comienza en un lombricentro donde se separan sólidos y líquidos de las aguas residuales. Luego, el líquido llega a un humedal artificial con grava y plantas, donde se filtra naturalmente. Los contaminantes del agua son absorbidos por las plantas como alimento, mientras que estas proveen oxígeno a los microorganismos.