El programa rinde homenaje a Rodrigo, recordando su natalicio número 53. Se comparte un informe especial centrado en su figura y legado.
Se revive un momento del pasado, específicamente del año 1991, donde Marisa se encontraba en la casa de Rodrigo para grabar un video musical. Se relata el encuentro inicial y la sorpresa de Marisa al no reconocer inmediatamente al cantante, a pesar de que él se habría enamorado a primera vista.
Marisa describe a Rodrigo como un "gran amor" y reconoce la influencia que tuvo en su vida, especialmente en su gusto por la música tropical y la bailanta. Se menciona que él la impulsó a seguir ese camino artístico.
La conversación evoca la intensidad de su relación y el profundo entendimiento que existía entre ellos, marcado por una conexión que trascendía las palabras. Se sugiere que esta conexión fue un momento definitorio en sus vidas.