Se generó un debate entre los panelistas sobre la posible vuelta de Sabrina y Tartu a un programa, y la recuperación de panelistas que ahora trabajan en otros ciclos. La discusión se centró en la fidelidad de los panelistas hacia un programa y conductor, y si deben o no compartir su trabajo en otros canales.
Martín Salwe fue uno de los nombres mencionados, y algunos panelistas expresaron su deseo de que los panelistas estén "fidelizados" a un solo programa, mientras que otros defendieron la libertad de trabajar en distintos lugares para generar ingresos.
Se planteó la diferencia entre un programa que termina y deja a los panelistas libres para buscar trabajo, y la situación en la que un canal o productora puede reubicarlos. La mayoría coincidió en que, si bien la exclusividad es deseable, la realidad laboral en televisión a menudo requiere que los panelistas trabajen en múltiples programas.