Se reportan graves incidentes en la ciudad de El Alto, Bolivia, a unos 40-50 kilómetros de La Paz. Una patrulla del Ministerio de Obras Públicas intentó establecer un corredor humanitario para el reparto de víveres, pero fracasó rotundamente.
El propio ministro de Obras Públicas estuvo desaparecido durante horas. Los manifestantes atacaron vehículos y bloquearon rutas, generando una situación de alta tensión. El epicentro político de los conflictos se traslada a La Paz, donde la policía intenta controlar la situación.
Se menciona la influencia de Evo Morales en las protestas, buscando la renuncia del presidente y la convocatoria a elecciones. La situación en Bolivia es cada vez más crítica.