Un fuerte sismo de 6.9 en la escala Richter se sintió en Calama, Chile, generando miedo y provocando el movimiento de mesas en restaurantes y vibraciones en edificios altos.
El movimiento, ocurrido a 103 metros de profundidad, causó el movimiento de lámparas, caídas de mobiliario y cortes de luz. Se reportaron réplicas y se mantuvo una alerta de tsunami, aunque luego fue anulada.