Una familia en Temperley vive una pesadilla al haber sido asaltada cinco veces en los últimos 15 días por la misma banda de delincuentes.
A pesar de haberse mudado de domicilio, los asaltantes continúan persiguiéndolos, generando terror y desesperación, especialmente por la violencia ejercida contra las víctimas.
Los delincuentes buscan una suma de dinero específica, creyendo que la familia posee 300 mil dólares, a pesar de que estos afirman ser gente de trabajo sin tales recursos.
La familia pide ayuda a través de los medios, temiendo por su seguridad y la de sus hijos, ya que los asaltos se repiten con gran frecuencia y violencia.