Se enfatizó la necesidad de explicar normas básicas de tránsito ante la aparente falta de comprensión de algunos conductores.
Se planteó que, ante la "devastación cultural" y la presencia de personas que requieren instrucciones hasta para lavarse las manos, es necesario "hacer docencia" y explicar hasta lo obvio, como el significado de los colores del semáforo.
Se cuestionó si la educación vial se limita a saber las normas o si va más allá, pero se coincidió en que es fundamental que los conductores las conozcan y apliquen, especialmente al cruzar una avenida.