Se describe un amanecer espectacular con predominio de colores naranja y rojizos, explicado por el largo recorrido que la luz solar atraviesa en la atmósfera. La reflexión de la luz en las nubes genera tonalidades adicionales.
Se observa evaporación en el Río de la Plata, formando una especie de niebla cerca de la superficie debido a la diferencia de temperatura entre el agua y el aire.
La explicación científica detalla cómo la atmósfera dispersa los colores, permitiendo el paso de los tonos naranjas y rojos al amanecer y atardecer, a diferencia del mediodía cuando la luz atraviesa menos atmósfera.