Evo Morales enfrenta graves acusaciones en Bolivia y también en Argentina, donde se le investiga por presunta trata de personas y abuso sexual durante su período como refugiado político.
Se ha citado a declarar a 23 policías que formaban parte de su custodia en Argentina para esclarecer sus movimientos y la posible participación de una organización que traía mujeres desde Bolivia.
La causa en Argentina busca determinar si Morales cometió delitos y si podría ser extraditado. Su estatus de refugiado político fue revocado en 2024 tras la asunción del gobierno de Javier Milei.