Un damnificado relató en "Duro de callar" cómo fue estafado por 10 millones de pesos por la empresa de aberturas. Explicó que realizó una seña inicial del 60-70% del total, un manejo habitual en el rubro, para una obra que proyectaba desde hace cinco años.
El dinero, obtenido a través de un préstamo, le imposibilitó continuar con la construcción. A pesar de haber realizado averiguaciones y constatado que la empresa se encontraba "sana", terminó siendo víctima de la estafa.
La empresa comenzó a emitir cheques sin fondo a partir de enero, y los clientes que habían comprado desde ese mes, con plazos vencidos, recibían excusas sobre el exceso de trabajo.