Se reveló que la empresa de aberturas utilizaba reseñas pagas en Google para generar confianza entre sus clientes. Las víctimas denunciaron que comentarios como "muy buena atención" o "súper recomendable" eran falsos y correspondían a personas inexistentes.
El programa cuestionó si Google se haría cargo de esta situación, a lo que se respondió que no, pero se enfatizó que era parte de la estrategia de la estafa. Se comparó esta práctica con la compra de "likes" en redes sociales.
La discusión se centró en cómo demostrar la estafa, ya que los implicados podrían argumentar que se trataba de "marketing" o estrategias comerciales.