La desconfianza entre China y Estados Unidos se manifiesta en el espionaje. Tras la cumbre entre Xi Jinping y Donald Trump, el Departamento de Estado sancionó a firmas chinas por ayudar satelitalmente a Irán a ubicar blancos estadounidenses en Medio Oriente.
La preocupación por el espionaje chino se acentúa, especialmente tras las declaraciones de Trump minimizando la gravedad del asunto. La "trampa de Tucídides", mencionada por Xi Jinping, alude al riesgo de conflicto entre potencias en ascenso y hegemónicas, como China y Estados Unidos.
Las órdenes del servicio secreto de confiscar regalos chinos antes de abordar el Air Force One evidencian la profunda desconfianza existente.