La ausencia de la vicepresidenta Victoria Villarruel en el Tedeum del Día de la Patria ha generado gran controversia y ha sido calificada como un "escándalo". Villarruel no fue invitada por la Secretaría General de la Presidencia, lo que evidencia las tensiones internas en el gobierno de Javier Milei.
El presidente Milei, junto a gran parte de su gabinete, caminó desde Casa Rosada hasta la Catedral de Buenos Aires para participar de la ceremonia religiosa. Entre los presentes se encontraban Jorge Macri, Martín Menem y Patricia Bullrich, aunque esta última no se encontraba en la primera línea de la comitiva.
El arzobispo de Buenos Aires, Ignacio García Cuerva, se refirió a las "heridas" del país, en un contexto de profundas divisiones políticas. La ceremonia, que rinde homenaje al General San Martín, también estuvo marcada por la ausencia de la vicepresidenta, un hecho considerado de gran "responsabilidad institucional" y una pena por parte de los analistas.