Se explora la conexión entre grandes empresarios de la soja como los Grobo Comatel y la posible utilización de clubes de fútbol como estructuras para lavar dinero.
Se señala que, si bien no se afirma que sea el caso particular de los Grobo, el fútbol es un ámbito donde esto sucede frecuentemente. Se destaca la facturación anual del grupo Lodrobo, que asciende a mil millones de dólares, y su poder en Argentina.