Un empresario hotelero en Santa Fe, Néstor Rosín, arregló una colectora de la autopista Rosario-Córdoba que se encontraba intransitable. Sin embargo, Vialidad Nacional intimó al empresario a destruir la mejora realizada, argumentando que no contaba con la autorización correspondiente.
Rosín explicó que solo realizó un "mejorado" con tosca y piedra para tapar pozos y facilitar el acceso a su complejo, el cual es utilizado por proveedores, clientes, un campo de deportes escolar y una empresa que elabora 10.000 viandas diarias. Asegura que la vía es esencial para el tránsito y que su arreglo previene accidentes, citando incluso un reciente siniestro fatal ocurrido en la banquina.
El empresario cuestiona la inacción de Vialidad, que cobra peaje en la zona y no realiza las obras necesarias. A pesar de la intimación, Rosín se niega a destruir el camino mejorado, destacando que ha respondido a la carta documento y se pone a disposición de Vialidad. Señala que la vía es más peligrosa en su estado actual y que la mejora beneficia a 27 familias que viven en la zona, además de actividades económicas importantes.