La práctica del running ha experimentado un crecimiento exponencial tras la pandemia, impulsada por la búsqueda de bienestar y una mejor calidad de vida. Los corredores encuentran en las carreras una experiencia gratificante, donde la superación personal y las emociones compartidas priman sobre la competencia.
La obtención de la medalla al cruzar la meta se convierte en un símbolo de esfuerzo y dedicación, representando meses de entrenamiento y un logro personal. Muchos aprovechan fechas patrias y eventos especiales para debutar o participar, fortaleciendo el sentido de comunidad entre los runners.