Se profundiza sobre el rol de las mujeres en las tertulias de 1810 y su participación en la transmisión de información política. Figuras como Mariquita Sánchez de Thompson, Carmen Chavarría de Diamonte y Saturnina Otárola de Saavedra, esposa de Nicolás Rodríguez Peña, jugaban un papel crucial llevando mensajes entre los patriotas.
María Guadalupe Cuenca, esposa de Mariano Moreno, también tenía fuertes opiniones políticas. Se detalla que estas mujeres, a menudo embarazadas, se movían con discreción, llevando pequeñas notas que hoy equivaldrían a mensajes de WhatsApp. Las tertulias no solo eran espacios de socialización, sino también de decisiones políticas y hasta romances.
En cuanto a la gastronomía, se destaca que las mujeres de la época no cocinaban en general, pero sí eran conocedoras de la repostería. Preparaban tortas fritas y pastelitos, siendo estos últimos de carne dulce, más consumidos que las empanadas de carne. El chocolate caliente era una bebida oficial en las tertulias, mientras que el vino estaba prohibido.
Se menciona a Blas Parera como un músico contratado para amenizar las reuniones, aunque las jóvenes de las casas también sabían tocar instrumentos como el piano, arpa o guitarra, y animaban las fiestas. La repostería era su especialidad, aunque el consumo de chocolate como golosina es posterior, y solo se tomaba chocolate caliente con leche.