Una banda internacional de ladrones, integrada por cuatro ciudadanos chilenos y un argentino, fue desarticulada tras cometer robos en Estados Unidos y Argentina. Los delincuentes, que contaban con Alerta Roja de Interpol, seguían las rutinas de sus víctimas, aprovechando sus viajes para cometer los asaltos. Se investiga su participación en robos a estrellas del deporte estadounidense, incluyendo al esposo de Taylor Swift y jugadores de la NBA.
La investigación se facilitó a partir de una infracción de tránsito de un vehículo Chevrolet Astra Bordeaux, que permitió identificar a uno de los sospechosos. El FBI ya seguía los pasos de la organización, que operaba de manera coordinada y con inteligencia previa para seleccionar a sus objetivos.