Padres de alumnos del Instituto 9 de Julio en Lanús denuncian irregularidades graves: la dueña del colegio privado, Melina, permitiría que su novio (quien habría tocado a los niños en el kiosco escolar) viva en la institución, generando incomodidad y temor entre los estudiantes.
La situación escaló cuando los padres exigieron que el hombre no deambulara por la escuela, pero la dueña defendió a su pareja, llegando a cerrar el colegio y dejando a los alumnos sin clases.
Se cuestiona la habilitación del colegio y la actitud de la dueña, quien según los padres, no creyó en la palabra de los niños y cerró la institución en lugar de solucionar el problema.
Los padres exigen una intervención del Ministerio de Educación y critican la falta de seguridad y la posible negligencia de la justicia al no encontrar material probatorio suficiente sobre los abusos.