Se debate si la "interna salvaje" dentro del gobierno de Javier Milei ha terminado o si simplemente se ha "sublimado".
Se plantea la hipótesis de que la interna cambió de estado, pasando de una fase explosiva a una más contenida, pero aún presente. Se recuerda que la interna siempre fue orgánica y que Milei busca administrar la tensión.
Se cuestiona cuál es el punto en que la interna puede desestabilizar la gestión gubernamental, desplazando el foco de la administración a las disputas internas.
Se menciona que "algo pasó" durante el fin de semana que podría haber modificado la dinámica de la interna, y que el presidente realizó una acción al respecto.