La situación en Bolivia se agrava con bloqueos y desabastecimiento en varias ciudades, incluyendo Caracollo, La Paz y El Alto. La crisis persiste a seis meses de la asunción del gobierno de Rodrigo Paz Pereira, con Evo Morales prófugo de la justicia y acusado de alentar las protestas.
Morales enfrenta graves cargos por abuso sexual a menores de edad en Bolivia y también en Argentina, donde se investiga una causa por trata de personas y abuso sexual a menores durante su período como refugiado político. La justicia argentina ha citado a declarar a 23 policías federales que formaban parte de su custodia.
El gobierno de Paz Pereira busca desactivar los bloqueos sin éxito, mientras se profundiza la violencia y el desabastecimiento. Morales, desde la clandestinidad, exige la convocatoria a elecciones anticipadas.